Cómo potenciar los cogollos de Cannabis

Obtener unos cogollos de calidad y buen tamaño será uno los objetivos primordiales de todo aquel autocultivador de cannabis. Tal y como ocurre con los seres humanos, los nutrientes serán grandes responsables de que la planta, y sus cogollos, crezcan de forma exponencial.

Cogollos

Además de los nutrientes naturales que la planta puede encontrar en la naturaleza, como la luz, el agua o el dióxido de Carbono que contiene el aire, el cannabis también requiere buenas dosis de los nutrientes primarios; nitrógeno, fósforo y potasio; y de otros nutrientes secundarios como el azufre, el calcio y el magnesio. Así como el suministro de micronutrientes como el hierro, el magnesio, el cobalto, el cloro, el molibdeno, el bono y el zinc.

Para un desarrollo total de la planta, ésta tendrá que tener a su disposición la totalidad de estos nutrientes . Aunque en la naturaleza las plantas crecen sin ser fertilizadas por nadie, alimentándose de la materia orgánica depositada allí por otros seres vivos en descomposición y microorganismos, lo cierto es que en las plantas de interior o pequeñas plantaciones estos nutrientes deberán ser suministrados por nosotros mismos a través de los abonos indicados.

Cuando las plantas se encuentran en su primera fase de floración, también entran en la fase en la que el crecimiento de los cogollos es superior. Y es que, en este periodo, las plantas dejan de crecer y concentran toda su energía en engordar los cogollos. Es por ello que este momento el más oportuno para aportar a la planta los abonos y aditivos destinados a reforzar sus energías y a dirigir sus sobrantes de azúcar al engorde de las flores. Todo esto tendrá como resultado final una cosecha más abundante.

Abonos orgánicos y químicos
En cuanto al tipo de abonos más indicados para potenciar el tamaño de los cogollos en la fase de floración, se encuentran aquellos con grandes dosis de fósforo y potasio, elementos imprescindibles en esta etapa por ser prácticamente los nutrientes a partir de los cuales la planta formará sus cogollos. Algo común en estos abonos es la incorporación del aditivo PK 13-14, que servirá como aporte extra de estos dos elementos. Éste puede aplicarse al inicio de la floración, en pequeñas dosis (0,25 ml por litro), aumentando el suministro progresivamente.

Siempre será más conveniente quedarse corto que pasarse, ya que es más fácil solucionar problemas de carencia, que de sobrefertilización. Otra opción es esperar a la cuarta semana, en la que los cogollos están en plena fase de desarrollo, aplicando directamente una dosis considerable de unos 1,5 ml por litro. Siempre es aconsejable seguir las indicaciones que aparecen en el envase de cada uno de estos productos, ya que no todos contienen las mismas cantidades de estos elementos y una dosis mayor podría ser perjudicial para la planta.

Ya que no todos los tipos de planta son iguales, deberemos observar si estamos suministrando las dosis adecuadas. Algunos tipos centran todo su desarrollo en las primeras semanas, mientras que otros sólo lo hacen del tirón al final de esta etapa.

Si en la hojas comienzan a aparecer manchas amarillas, será indicio de que no estamos dándole una cantidasdsuficiente de nutrientes. Para combatir esto, se puede aplicar el alimento directamente en dichas hojas pulverizándolo. Este remedio de emergencia hace que se absorban más rápidamente los nutrientes y que no cambie el pH del medio, así que será muy fácil saber si se ha acertado con que el problema de la planta era por carencia de nutrientes, ya que los resultados son muy rápidos por este sistema.

Ventilación y humedad
Por otra parte, además del alimento, para aumentar el crecimiento de los cogollos, se deberá tener especial cuidado con el clima y la ventilación. En esta etapa, las plantas requieren un aporte superior al normal de Dióxido de Carbono, y que durante las horas de luz el aire se renueve y circule con facilidad.

En el caso de los invernaderos de cultivo, pueden realizarse agujeros en el techo por donde entre el aire con CO2, que posteriormente irá secándose tras ser absorbido por las plantas con ayuda de un extractor situado también en la parte superior. Para mover el aire, también pueden utilizarse ventiladores, que además serán de ayuda para que la temperatura se vuelva excesivamente alta.

Además, a diferencia de la fase de desarrollo, en la fase de floración se debe tener especial cuidado con la humedad, ya que ésta podría causar hongos y plagas en los cogollos.

Para que este factor no sea problema, puede hacerse uso de un termohigrómetro para controlarla, y de ventiladores o deshumidificadores para reducirla. Además de tener cuidado con la humedad, para prevenir completamente la llega de plagas, puede recurrirse a pesticidas preventivos, teniendo en cuenta que tras la cuarta semana, el uso de éstos puede ocasionar problemas a la planta.

Para aumentar el tamaño del cogollo en las últimas semanas de floración, también existen potenciadores como los que puedes encontrar en la siguiente sección especializada de Agrobeta:

http://www.agrobeta.com/agrobetatiendaonline/es/90-potenciadores-de-cogollos

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